Muy pronto se te va a terminar el tiempo. Todo lo que alguna vez te preocupó va dejar de tener importancia.
Muy pronto, ya no vas a poder celebrar ni lamentar nada.
Este es el tiempo para hacer, deshacer, probar, fracasar, experimentar, aprender, cometer errores. Y vivir el privilegio que significa tener la posibilidad de elegir un camino propio.
Este es el momento para hacer el ridículo, no hay otro.