Resistencia

No hay mayor acto de cobardía que mentirse a uno mismo.

Todavía no empecé y ya quiero terminar. Como dijo Jerry Seinfeld, la recompensa es esa, terminar.

Todos los lunes mi semana empieza igual; pensando en que voy a compartir el viernes. Siempre tengo ideas, pero no siempre estoy dispuesto a enfrentarlas, me da ansiedad, o pereza.

Escribir es ver el caos mental que hay detrás de esas ideas hermosas, y hacer un intento por ordenarlo. En el mejor de los casos, descubro algo nuevo que no sabía que estaba ahí. Me gusta empezar la semana con saldo cero, no debo nada pero tampoco tengo nada a favor. Cuatro días y medio para escribir, corregir y publicar. Escribir es mi gimnasio emocional. Las semanas que logro hacer más de una publicación me siento increíble, porque significa que superé mis propias limitaciones, fui más fuerte que mi ego, o más liviano, más libre de expectativas. Empezar, perseverar y concluir. Hago lo mejor que puedo y a otra cosa, la vida sigue. Todo lo que alguna vez logré es polvo en el viento. Lo que queda es el cambio interno que produce enfrentar una y otra vez la dolorosa tarea de empezar de nuevo. En el fondo escribo para mi. Es exactamente lo mismo que salir a correr, no sirve para nada, solo mantenerse en forma.

El sufrimiento no está en el trabajo, está en la resistencia.